Responsables de las áreas municipales de Policía Local, Protección Civil, Servicios Municipales y Aremsa, junto con miembros del Equipo de Gobierno mantuvieron una reunión para hacer una valoración de los daños ocasionados por la fuerte tromba de agua y granizo caída en la localidad a finales de noviembre, cuando se produjeron registros de hasta 50 litros por metro cuadrado en 45 minutos.
Una vez controladas las actuaciones de desagüe y limpieza, los responsables municipales hicieron un balance del dispositivo de emergencia puesto en marcha para hacer frente a las consecuencias de la lluvia. Una fuerte tormenta que no anunciaron las previsiones y que a pesar de la sorpresa con la que se produjo, cogió a todos los dispositivos operativos, puesto que ocurrió en un día laborable y en hora de trabajo. De esta manera todos los servicios pudieron actuar de forma rápida y eficaz para atender a las más de doscientas llamadas que se produjeron.
200 llamadas de socorro
Aunque desde Protección Civil, Policía Local, Aremsa y Servicios Municipales se elaborará un informe detallado para cuantificar los daños producidos, no ha habido daños personales que lamentar. Todos los recursos humanos y materiales con los que cuenta el Ayuntamiento se pusieron a disposición de los ciudadanos para realizar los trabajos de achique de agua y limpieza necesarios. Igualmente, las estaciones de bombeo se mantuvieron en funcionamiento, así como los aliviaderos de la playa, que resultaron de vital importancia para evacuar la gran cantidad de agua caída en tan poco tiempo y que afectó a toda la ciudad.
El estado de alerta se mantuvo durante varios días y un servicio especial de limpieza tuvo que emplease a fondo para que las calles y zonas afectadas volvieran a la normalidad. |